Gordi Delgado, sus amigos lo llaman Gordi, es una persona: baja, fea y flaca.Tiene dos hermanos gemelos, Den y Din. Gordi, trabaja en un restaurante de cuatro estrellas, él es el chef, hace unos platos muy buenos, la verdad, pero tiene un problema, su rival Francisco Guepardo le robó un plato que le podía subir una estrella más y, casi le va a ganar el restaurante, pues, para saber quien es el mejor chef, hicieron una propuesta, quien gane de los dos más puntos, en los votos del mejor restaurante de la ciudad, se quedaría con el restaurante del perdedor.
Gordi era amigo de la princesa de la ciudad Rariternia, y estaba muy enamorado de la princesa, que se llama Malia Externa. Un día, Gordi le pidió matrimonio a Malia, pero Malia se puso roja y se fue. Gordi se puso triste y también se fue a su casa. Al sentarse en el sofá mientras tomaba un café, encendió la televisión y vio en las noticias, que en la famosa cueva Jancorba Maral han descubierto muchos vasos, en una sala donde había un cartel que decía:
Escoge un vaso pero ten cuidado, porque si no estarás encerrado hasta nunca jamás. Si escoges el correcto, te concederemos tres deseos, aprovéchalos bien.
Entonces, inmediatamente, Gordi se monto en el coche y se fue directo a Jancorba Maral. Por el camino, se encontró a un amigo llamado Enrique Coliflor. Le acompañó en su aventura.
Cuando llegaron oyeron un eco que les advertían que era muy peligroso .Ellos no hicieron caso y siguieron. Cuando entraron en la sala estaba el cartel que ponía en las noticias. Con mucho cuidado, escogieron un vaso, pero eligieron el incorrecto y se quedaron encerrados para siempre. Luego apareció un espíritu y Gordi le pregunto que si les podía liberar y este dijo:
- Si me prometes que serás astuto para coger el vaso correcto.
- Lo seré.
Lo liberó y cogió el correcto, pero le costó unas semanas encontrarlo y entonces, cuando cogió el vaso una voz le dijo:
- Adelante, formula un deseo, dos o tres los que tú quieras.
-Quiero tener cinco estrellas en mi restaurante y que la princesa Malia me quiera.
-Ya tienes tus cinco estrellas para el restaurante. Pero no te puedo conceder el segundo deseo, pues, uno se tiene que ganar el amor de alguien por si solo, lo siento. Se que te quiere lo puedes conseguir.
-Muchas gracias, por todo.
Después de esto, los dos amigos se fueron a sus casas, pero les perseguían un millón de cámaras, pues eran los únicos que habían acertado en los vasos. Al llegar a casa, se despidió de su amigo Enrique Coliflor, y después a intentar que se case con Malia.
-Te quieres casar con migo, Malia.
-Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii y siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
Al día siguiente, se casaron felices como perdices.


